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martes, 5 de enero de 2010

La familia... y uno más, el perro.

La familia... y uno más, el perro.

Son objeto de regalo, pero no son muñecos de peluche. Su cuidado exige alimentarlos, cepillarlos, hacer ejercicio, protegerlos de parásitos y enfermedades, costear los gastos de veterinario… Al principio causan molestias, son revoltosos, hay que darles de comer cuatro veces al día, lloran por las noches, muerden y rompen las cosas… Conviene ser consciente de la responsabilidad que se asume para evitar abandonos a la primera complicación.

Alimentación.

Alrededor de las tres semanas de vida empiezan a comer alimentos sólidos. Su alimentación varía según la raza, la actividad física que desarrollen y su edad.

Los preparados comerciales aseguran que se cubren las necesidades calóricas y nutricionales del animal. El veterinario indicará la ración diaria según peso, actividad y edad.

No darle de comer lo mismo que a nosotros. No introducir cambios bruscos en su dieta. Facilitarle abundante agua fresca y limpia. Dividir la ración diaria en dos tomas, como mínimo.

Vacunación.

Las primeras dosis de las vacunas deben aplicarse al finalizar el destete, aproximadamente a los 50 días, cuando nuestro amigo empieza a tener mecanismos de defensa propios. Hay que seguir al pie de la letra el esquema de vacunación del veterinario.

Limpieza.

A los perros les encanta revolcarse entre la tierra, hay que cepillarlos y bañarlos con frecuencia con un champú especial para perros, es el medio más eficaz para eliminar los parásitos.

Educación.

Un cachorro aprende despacio, tenemos que tener paciencia. Debemos enseñarle desde el principio cuáles son las normas y quién manda en casa.

El problema del pis.

Enseñarle a partir de las siete semanas. Elige el lugar adecuado para que haga sus necesidades, coloca unos periódicos y cada vez que le veas haciendo pis le arrastras suavemente hacia el lugar elegido. Podemos inducirle a que lo haga por la mañana, le llevamos hasta donde tiene que hacerlo y permanecemos allí con él cinco minutos.

Repetimos después de comer y a última hora. Si lo hace bien le felicitamos con caricias, en caso contrario, le decimos “NO” con voz tajante y le ignoramos durante cinco minutos. Aprenderá que eso está mal.

¡Se lo come todo!

Cómprale juguetes y huesos para que se entretenga y los destroce, y no use nuestras cosas para jugar. Si le pillamos con nuestros zapatos se los quitamos diciendo “NO” con voz firme y los sustituimos por uno de sus juguetes.

No dejar a su alcance lo que no queramos que se coma, cerrar las puertas de las habitaciones prohibidas, construir “barreras” con lo que se pueda, sillas, maletas, etc…

jueves, 24 de diciembre de 2009

Que la suerte te acompañe…

Que la suerte te acompañe…

Dicen que “hay que salir a buscarla” y, como algunas otras fechas de marcado acento mágico, la Nochevieja se presta a los rituales que, si bien no garantizan el resultado, al menos predisponen a “lo mejor”. Predisposición positiva que, en tiempos de crisis y desánimo, como los actuales es de gran ayuda. Es algo así como una “vacuna” contra la desesperanza, razón suficiente como para ejercitarse en estas artes lúdicas y divertidas. Y, para colmo, ¡quién sabe…! Buena suerte.

Las 12 uvas.

Nadie sabe a ciencia cierta el origen de la costumbre. Unos mantienen que se inició, a principios del siglo XIX, por unos viticultores alicantinos que querían dar salida a un excedente de uva. Para otros, los inventores fueron los hebreos, que regalaban a sus invitados al final de cada año, una uva por cada hora que habían pasado juntos.

Brindar con cava.

Da buena suerte porque su origen está en evitar la muerte por envenenamiento. Los griegos cuando querían aniquilar a alguno de sus invitados, tras una suculenta cena, les obsequiaban con vino y unas gotas de veneno. Razón de más para que se generalizase el gesto de dejar beber primero al anfitrión. De ahí el brindis.

Lentejas mágicas.

Hay que tomarlas inmediatamente después de brindar con cava en el momento de cambiar el año. También se pueden tomar en la mañana de Año Nuevo. Garantizan suerte para todo el año. Una costumbre más arraigada entre los italianos.

Rituales varios.

- Tomar las uvas con las campanadas, brindar con cava o champagne, tirar un vaso de agua por la ventana, beber otro sorbo y arrojar la copa.

- Algo de oro. Colocar oro en la copa en el momento del brindis, mejor un anillo, y no sacar el oro hasta después de beber y abrazar a los presentes. Si es la alianza de boda se garantiza estabilidad matrimonial. Para asegurarse el amor de otra persona, meter el anillo en el momento del brindis en su copa y dejar que beba.

- Abrir las ventanas al recibir el año, para arrojar todo lo malo y dejar entrar lo bueno que viene. Además, tirar un vaso de agua por la ventana (sin mojar a nadie). Antiguamente, incluso arrojaban las copas usadas en el primer brindis del año.

- Escribir tres deseos en un papel, recibir el año con el papel en el zapato derecho, al menos uno de los deseos se cumplirá. Para que el año nuevo nos traiga dinero, meter un billete en el zapato.

viernes, 4 de diciembre de 2009

¡Siéntate y anda!

¡Siéntate y anda!

La Navidad es tiempo de solidaridad. Un slogan. Pero la solidaridad en mayúsculas está en el día a día. Diariamente las personas que tienen disminuidas sus capacidades físicas, psíquicas o sensoriales se enfrentan a barreras arquitectónicas y comportamientos incívicos. El 3 de diciembre es el Día Internacional de las personas con Discapacidad, en reconocimiento de los más de 37 millones de discapacitados que viven, sólo, en Europa.

Nuestra Constitución.

Basándose en el artículo 49 de nuestra Constitución, en el B.O.E. nº 103 de Abril de 1982 quedaron aprobados los “Derechos de los Discapacitados”. En él se dice, respecto a su movilidad y barreras arquitectónicas que…

La construcción, ampliación y reforma de los edificios de propiedad pública o privada, destinada a un uso que implique la concurrencia de público, así como… las vías públicas, parques y jardines, se efectuarán de forma tal que resulten accesibles y utilizables a los minusválidos”.

“En los proyectos de viviendas de protección oficial y viviendas sociales, se programará un mínimo de un 3 por ciento con las ca
racterísticas constructivas suficientes para facilitar el acceso a los minusválidos…”

“…se adoptarán medidas técnicas en orden a la adaptación progresiva de los transportes públicos colectivos”.

“Los Ayuntamientos adoptarán las medidas adecuadas para facilitar el estacionamiento de los automóviles pertenecientes a los minusválidos…

Desde la silla…

Hagamos un ejercicio imaginario. Pensemos en nuestra rutina desde una silla de ruedas:

Tengo suerte, la silla cabe en el ascensor de mi bloque y hay una rampa de salida a la calle. Voy a comprar el pan, el periódico y algo de leche en el súper: los respectivos escalones de acceso no me lo permiten. He de cruzar la calle para desayunar en la cafetería de mi calle: un coche estacionado en el paso de cebra me impide llegar al único desnivel de la acera en toda la calle. Otro escalón para acceder a la cafetería. Gestiones en el Ayuntamiento: escalinata de acceso, no hay ascensor para acceder a la primera planta. Imposible llegar allí porque hay dos tramos de acera por donde no cabe la silla. Cojo el coche, la plaza de aparcamiento para minusválidos está ocupada. Necesito sacar dinero del cajero: imposible acceder al banco. Los cajeros exteriores, demasiado altos. De vuelta a casa, un coche aparcado encima de la acera a unos metros de mi portal… y así un largo etcétera de “gestos solidarios”.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La vida… no sigue igual.

La vida… no sigue igual.

1 de noviembre, Día de Todos los Santos… Todos hemos tenido que enfrentarnos a la muerte en algún momento de nuestra vida, bien por pérdida de un ser querido, bien por proximidad de quienes han vivido esta dura experiencia. Cuántas veces hemos querido acompañar a un familiar o amigo que ha perdido a un ser querido, y no sabemos cómo hacerlo.

Actitudes que no ayudan.

Evitar las frases hechas que no ayudan en nada: “tienes que olvidar”, “mejor así, dejó de sufrir”, “el tiempo todo lo cura”, “mantente fuerte por los niños”, “es voluntad de Dios”, “es ley de vida”… Lo que más necesitan al principio es hablar y llorar. No decirle que tiene que sobreponerse, ya lo hará en su tiempo. Si no sabes qué decir, no digas nada.

No le digas que le comprendes si no has pasado por una situación similar. No intentes buscar justificación a lo que ha ocurrido. No te empeñes en animarle o tranquilizarle, lo que necesita es que le escuches. No le quites importancia a lo que ha sucedido hablándole de lo que todavía le queda. No intentes hacerle ver las ventajas de una nueva etapa en su vida. No es el momento.

Qué hacer.

Dejar que se desahogue. Sentir y expresar el dolor, la tristeza. La rabia, el miedo… por la muerte de un ser querido, es el único camino que existe para cerrar y curar la herida por la pérdida, se sentirá aliviado/a y liberado/a. No le ayudas si intentas distraerle su dolor.

No temas nombrar y hablar de la persona fallecida por miedo a que se emocione. Si llora, no tienes que decir o hacer nada especial, lo que más necesita en esos momentos es tu presencia y afecto. No temas tu mismo llorar o emocionarte. Permitir que hable del ser querido que ha muerto todo el tiempo y todas las veces que lo necesite. Comparte con él/ella recuerdos de la persona fallecida (ver fotos, contar anécdotas…)

Mantener el contacto. Puede hacerse de muchas maneras. Una visita, tomar un café, dar un paseo, envia5r una carta o un e-mail. Una llamada telefónica puede romper su soledad y recordarle que no está solo/a, que alguien está pensando en él/ella. Las fiestas y aniversarios son momentos particularmente dolorosos en los que podemos hacer un esfuerzo especial para estar cerca de la persona en duelo.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Qué es Halloween?

¿Qué es Halloween?

En la festividad del 1 de noviembre se mezclan tradiciones paganas con cristianas. La burla y el temor a la muerte.

Hace unos 2.000 años, los celtas celebraban una fiesta en la noche del 31 de octubre, por el fin del verano y las cosechas, en honor al caballero de la muerte Sammein. En esta noche los muertos volvían para comunicarse con los vivos y pasar al más allá. Encendían hogueras para guiarles en su camino, hacían sacrificios de animales y les dejaban alimentos y dulces para contentarles. De aquí la tradición del Halloween de Trick or Treat –o me das, o te hago una travesura-.

Hacia el año 800 D.C., con la llegada del cristianismo esta fiesta se cambia por el Día de Todos los Santos. Su traducción literal en inglés es All Hallow Day. La noche anterior se llamó All Hallow Eve (víspera de Todos los Santos), lo que ha pasado a ser Halloween.

Esta tradición de los muertos se mantuvo. En la Edad Media los bandoleros se aprovecharon de estas creencias y culpaban de sus fechorías a los espíritus. Para hacer más creíble sus mentiras, se disfrazaban de diablos y seres espantosos. De ahí la costumbre de disfrazarse.

Alrededor de 1.840 los pioneros irlandeses se llevan esta fiesta a los EE.UU., y con ellos la tradición de la calabaza con una vela dentro. Viene de una leyenda irlandesa sobre un tal Jack (Juan) al que le prohibieron la entrada en el cielo y en el infierno. Su espíritu erraba portando un repollo hueco y un carbón incandescente dentro. La calabaza, más fácil de ahuecar, sustituyó al repollo.

La fiesta se celebra masivamente en Estados Unidos desde 1.921, año del primer desfile de Halloween en Minnesota. Su internacionalización se produce en los 80 gracias a la TV y el cine.

Es un día de recuerdo de los seres queridos fallecidos. Visitamos sus tumbas y les llevamos flores, con las que antiguamente se pretendía ocultar el olor. Encendemos velas para iluminar a las almas de los difuntos en su camino hacia el más allá. Son tradicionales los buñuelos de viento (al comerte uno sacas un alma del purgatorio), y huesos de santo (si te los comes es porque los quieres y no les tienes miedo).

viernes, 25 de septiembre de 2009

La gripe, ¿hay que vacunarse?

La gripe, ¿hay que vacunarse?

Llegado el tiempo de la gripe, la de todos los inviernos, la estacional, con el protagonismo informativo que tiene la gripe pandémica, la nueva, la gripe A (H1N1), la gripe porcina, existe cierta confusión con la vacunación, para una y la otra. ¿Hay que vacunarse de la gripe estacional? ¿Quién debe vacunarse de una y otra? ¿Cuándo debemos vacunarnos?

Hemos extraído de entre los ríos de tinta sobre la gripe, la información que el Ministerio de Sanidad ofrece respecto a este tema en concreto, que reproducimos a continuación.

¿Qué utilidad tiene la vacuna de la gripe A /H1N1)?

La vacuna de la gripe no evita en todos los casos que se adquiera la enfermedad pero sí da cierta protección frente a ella y reduce el riesgo de complicaciones, por eso la vacuna estará indicada fundamentalmente en las personas que presentan mayor riesgo de desarrollar estas complicaciones.

¿Quién tiene que vacunarse de la gripe A /H1N1)?

Para el momento en que esté disponible la nueva vacuna (que se espera que esté antes de final de año) se habrá identificado qué grupos de población deben ser inmunizados. Al igual que con la vacuna de la gripe estacional, se priorizará la vacunación a las personas con más posibilidad de desarrollar complicaciones.

¿Qué tiene esto que ver con la vacuna de gripe estacional?

Las vacunas que se usan contra la gripe estacional (la gripe que se presenta fundamentalmente en invierno todos los años) no han demostrado eficacia frente al nuevo virus pero se recomienda que todas las personas pertenecientes a los grupos de riesgo habituales se vacunen, como hacen cada año. Cabe la posibilidad de que ambas gripes puedan coincidir en el tiempo.

Como cada año, se desarrollará una campaña de vacunación dirigida a los grupos de población habituales, en fechas similares a las de otras ocasiones, que serán concretadas por cada comunidad autónoma. En la Comunidad Valenciana la campaña de gripe estacional se iniciará a partir del 28 de septiembre.

¿En qué se parece esta vacuna a la vacuna de gripe estacional?

Se recomienda que todas las personas pertenecientes a los grupos de riesgo habituales se vacunen, como hacen cada año. Cabe la posibilidad de que ambas gripes puedan coincidir en el tiempo.

Este año las autoridades sanitarias han puesto en marcha la campaña de vacunación de la gripe estacional dirigida a los grupos de población habituales, aunque con un pequeño adelanto con respecto a años anteriores, para evitar que ambas vacunas coincidan en el tiempo, con la intención de dejar pasar, aproximadamente un mes, entre la vacuna para la gripe estacional y la próxima vacuna frente a la gripe pandémica, A (H1N1). La vacuna de la gripe pandémica estará destinada, en principio, a los grupos de riesgo establecidos por las autoridades sanitarias, que se harán públicos cuando la vacuna esté disponible.

¿Quién debe vacunarse contra la gripe estacional?

Las mismas personas que en años anteriores. La vacunación de la gripe estacional va dirigida a los siguientes grupos:

- Mayores de 59 años.
- Broncópatas.
- Hipertensos.
- Diabéticos.
- Cardiópatas.
- Personas que cuidan a pacientes incluidos en alguno de los grupos de riesgo anteriores.
- Embarazadas de 2º-3º trimestre.
- Profesionales sanitarios.
- Personal de servicios especiales.
- Personal que trabaja en el sector avícola.

La vacunación anual es la principal medida de prevención contra la gripe estacional, siendo necesario vacunarse todos los años debido a que las cepas que componen la vacuna cambian de una temporada a otra.

La efectividad de la vacuna es aproximadamente del 80 %. El objetivo principal de las campañas de vacunación es proteger a los grupos de riesgo en los cuales la enfermedad es potencialmente grave por sus complicaciones.

El cuadro gripal generalmente es benigno con una duración entre cuatro y cinco días por término medio. Otras medidas preventivas efectivas contra la gripe son: al estornudar utilizar un pañuelo desechable, lavarse las manos después de estornudar, tomar bebidas calientes, ventilar periódicamente las habitaciones, evitar los locales cerrados y cargados de humo.

Para más información:

- Web del Ministerio de Sanidad y Política Social.

- Web de la Generalitat Valenciana Ante la gripe actúa!!.

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Viene la gota fría?

¿Viene la gota fría?

El otoño está a la vuelta de la esquina y con él la temida gota fría. Aunque, de momento, no existe alerta por gota fría, sí hay posibilidades. Porque, según los meteorólogos, este fenómeno tiene una especial incidencia en la Comunidad Valenciana. Cuando el mar está a temperaturas altas, como el Mediterráneo al final del verano, desprende mucho vapor de agua. Si en esta situación llega una borrasca o frente frío y hay una bolsa de aire frío en altura, el vapor de agua que libera el mar, asciende y se condensa al encontrarse con la zona fría, formándose una nube. Esta nube va agrandándose por el vapor ascendente. En pocas horas pueden formarse grandes nubes tormentosas, que descargan una fuerte lluvia, normalmente acompañada de aparato eléctrico y granizo.

Se producen chubascos y tormentas de extraordinaria violencia, aunque de poca duración y que afectan a una zona poco extensa. Son frecuentes en las zonas costeras del Mediterráneo, sobre todo en los meses de septiembre y octubre.

Los daños.

Los daños que causa una tormenta no dependen sólo de la intensidad de la lluvia. En una ladera con mucha pendiente, desprovista de vegetación, el agua cae muy rápidamente provocando una gran erosión. Si, además, la ladera termina en un valle puede formarse una gran riada. Si añadimos el hecho de que en la zona mediterránea los cauces de los ríos permanecen secos el resto del año y son ocupados por cultivos, edificios o basura, los daños son mayores porque se impide la salida del agua y se hace mayor la crecida.

Es vital mantener limpios los cauces de los ríos, y los bosques y la cubierta vegetal del terreno para que el agua sea absorbida con más facilidad por el suelo y la erosión sea menor.

Si llueve torrencialmente, no conduzcas.

Protección Civil suele dar la voz de alarma por la imprudencia de algunos conductores que salen con sus coches en medio de lluvias torrenciales. Es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones.
- No conducir por carreteras o puentes invadidos por las aguas. No cruzar una barrera de agua que discurre torrencialmente (aunque se trate de un todoterreno). Un camino o puente que parecen vadeables pueden haber desaparecido, incluso los cursos de agua tranquila pueden experimentar una crecida rápida. Basta con medio metro de profundidad para que el agua en movimiento arrastre un coche.

- Siempre que no exista peligro de ser embestido por otro vehículo o por el agua, permanecer dentro del vehículo con el cinturón de seguridad. En ningún caso se debe cruzar a pie los cursos de agua, su fuerza puede hacernos perder el equilibrio y ser arrastrados por el agua.

- Si el vehículo se detiene en medio de una inundación, abandonarlo inmediatamente. Si las condiciones lo permiten, empujarlo hacia la cuneta y encender el doble intermitente. De noche, ráfagas de luz larga para pedir auxilio con el código Morse: tres ráfagas cortas, tres largas, tres cortas (SOS).

- Extremar las precauciones si el agua arrastra objetos pesados, como ramas, árboles.

- Evitar las carreteras entre montañas por el peligro de desprendimientos de rocas y fango.

- Reducir la velocidad cuando la carretera esté cubierta de agua y fango para mantener en todo momento la tracción del vehículo y nos permita parar o dar la vuelta.

- Los animales de granjas o domésticos pueden huir despavoridos, tratar de sacarles del agua en ese momento puede ser mortal.

- Evitar los cables eléctricos que han caído al suelo por el peligro de electrocución. Avisar a la Policía.