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sábado, 1 de agosto de 2009

Vacaciones contratadas.

Vacaciones contratadas.

¡Han llegado las vacaciones! Y si, a pesar de la crisis, puedes permitirte un viaje organizado, una opción es contratarlo con una agencia. Es aconsejable visitar varias agencias de viajes para buscar el mejor precio, que puede variar por el tamaño de la agencia, o según con la antelación con que hagas la reserva, o por la especialización de la agencia en ciertos tipos de viajes. Los viajes programados salen más económicos por lo general, que cuando adquirimos los mismos servicios por nuestra cuenta.

Antes de contratar tendremos que tener claro:

- Si nosotros podemos hacer algún cambio en los recorridos.
- La agencia nunca podrá hacer cambios arbitrarios sin consultarnos.
- Tampoco nos pueden incluir suplementos de los que no tengamos información.

Cuando compremos un paquete turístico tendremos en cuenta:

- Solicitar el recibo del pago de la reserva.

- El contrato debe especificar claramente: El destino del viaje; los medios de transporte si los hubiere, sus características y categorías; si incluye alojamiento la situación y categoría del mismo; el numero de comidas que incluye y la categoría de los establecimientos; la modalidad de pago y, si hay financiación, el calendario de la misma; y, por último, el nombre y dirección del organizador y el del detallista que lo ha vendido, si no son los mismos.

- La empresa no podrá repercutirnos los costes de más que le haya supuesto nuestro viaje. En cambio nosotros podemos pedir devolución si los costes han sido menores (por ejemplo hoteles de menos categoría).

- Es muy importante guardar la publicidad de nuestro viaje, ya que es vinculante si tenemos que hacer una reclamación.

- Las hojas de reclamaciones son obligatorias en todas las agencias de viajes, hoteles, restaurantes y medios de transporte. Aunque tengamos pensado reclamar al volver de las vacaciones es aconsejable que hagamos una reclamación en el momento que se produzca cualquier anomalía.

Muy importante:

- Si renunciamos al viaje por cambios efectuados por la agencia, tendremos derecho a la devolución total de la señal.

- Si la agencia nos comunica un aumento importante del precio de nuestro viaje o la anulación del mismo, tendremos derecho a otros viajes de categoría igual o superior, o podremos solicitar una indemnización, siempre que en el contrato no aparezca una cláusula específica de los motivos por los que se puede suspender.

- Si nosotros renunciamos al viaje perderemos una parte de la señal, el porcentaje será mayor cuanto más nos acerquemos a la fecha de partida.

- Si no nos presentamos a un viaje por causas mayores, que podamos demostrar, tendremos derecho a un porcentaje de devolución.

- Si no podemos hacer un viaje podremos ceder nuestros derechos a otra persona, pero si existen condiciones especiales como “ser mayor de...” o “menor de...”, esta persona tendrá que reunir las mismas condiciones, este cambio habrá que comunicarlo a la empresa al menos con 15 días.

Fuente: Consumidores y Vecinos

miércoles, 1 de julio de 2009

Usar bien el aire acondicionado.

JULIO/09


Usar bien el aire acondicionado.


El aire acondicionado hace más llevadero el calor veraniego. Pero si se utiliza mal, derrocha energía, resulta muy caro e incluso puede perjudicar a su salud. En España, la refrigeración de edificios equivale a la producción de tres centrales nucleares, según datos facilitados por el Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE). En verano, debido a las altas temperaturas, las necesidades eléctricas se disparan e impera la necesidad de conciliar temperaturas adecuadas con ahorros efectivos de energía y dinero.


Para usarlo bien es aconsejable seguir las siguientes recomendaciones:

- Lo primero es instalarlo correctamente: el termostato debe alejarse de las fuentes de calor; la unidad exterior no debe recibir sol directo y necesita una buena ventilación; la unidad interior no tiene que estar muy alejada de la otra y debe tener espacio libre alrededor, sin objetos que obstaculicen la salida del aire.


- Refresque solo las estancias en las que permanezca y no deje que el frío se escape por puertas o ventanas entreabiertas, lo que obliga a un funcionamiento intensivo del sistema.


- Regule adecuadamente la temperatura de la estancia, manteniéndola entre los 22º y los 25ºC. Según aumente la humedad será necesario reducir la temperatura para mantener la misma sensación térmica. La temperatura recomendada en los meses de verano es de 25º C. Una diferencia con la temperatura exterior de más de 12º C no es saludable y cada grado que disminuya la temperatura estará consumiendo un 8% más de energía.


- Cuando encienda el equipo de aire acondicionado, no ajuste el termostato a una temperatura inferior a la deseada: no enfriará más rápido y resulta un gasto innecesario de consumo eléctrico. Haga uso de funciones como el “Modo powerful”, que consigue enfriar o calentar de forma rápida la temperatura si ésta es demasiado alta o baja.


- Utilice en su casa buen aislamiento para evitar pérdidas de energía. Una vivienda bien aislada y acondicionada térmicamente, garantiza un menor gasto energético todo el año. Instalar toldos, cerrar persianas y correr cortinas son métodos eficaces para reducir el calentamiento de nuestra vivienda ya que impiden las radiaciones directas del sol.


- Ventile la casa en las horas de menor calor (primeras horas de la mañana y durante la noche) para evitar un calentamiento excesivo en las horas centrales del día, donde se registran las mayores temperaturas. Mientras la unidad esté funcionando, evite abrir puertas y ventanas.


- Bastan 10 minutos para ventilar una habitación en condiciones normales.


- El mantenimiento de los equipos y la limpieza son esenciales para su funcionamiento óptimo. Los filtros de aire sucios afectan el funcionamiento y consumen energía. Límpielos una vez cada dos semanas o, como mínimo, una vez al mes.


- Instale un termostato si su unidad de aire acondicionado no lo tiene incorporado o si no proporciona información precisa sobre la temperatura. Evite que el termostato esté próximo a fuentes de calor como bombillas, radiación solar, etcétera.


- En lo que a humedad relativa del aire se refiere, los valores deben situarse entre el 40% y el 60%.


Para más información: http://www.elaireacondicionado.com

lunes, 1 de junio de 2009

Ante la crisis... ¿cómo ahorrar?


JUN/09


Ante la crisis… ¿cómo ahorrar?


En época de innegable crisis económica ¿cuántos bolsillos de los ciudadanos medios no se han resentido?... llega el momento de ahorrar. Ese ahorro puede empezar por la forma en que hacemos la compra, y por cambiar nuestros hábitos en el consumo de la electricidad, el gas o el coche.

¿Cómo hacer la compra?

Los precios de los productos de primera necesidad han subido considerablemente. Todos los consumidores estamos de acuerdo, la cesta de la compra cada vez cuesta más. Supone una cuarta parte del presupuesto familiar, que puede ser más si no se compra de forma racional y se tienen en cuenta una serie de recomendaciones. No se puede prescindir de los productos para la alimentación de la familia, limpieza e higiene personal, pero se puede ahorrar, aunque parezca imposible, sin privarse de nada esencial.

Antes de ir a la compra debes hacer una lista de todo lo que necesitas y prescindir de lo que no aparezca en la lista y no sea realmente necesario. Lo que será más fácil si no vas acompañado de tus hijos menores, está comprobado, no sólo evitas discusiones, también dinero. Cuidado con las ofertas y promociones, no siempre son la opción más económica, en ocasiones, son “ganchos” para vender productos que son más caros. Los productos empaquetados en dosis o formatos más pequeños, suelen resultar más caros. No es ninguna tontería ir a la compra con una calculadora en el bolsillo.

En cuanto a los productos frescos su precio también se ha disparado en los últimos meses, especialmente en frutas y verduras. Para reducir el gasto en este apartado… compra productos a granel, en vez de embasados o en bandejas, pero calcula bien lo que necesitas porque es fácil comprar más de lo que se va a consumir. Compra productos de temporada, que afecta también a las carnes, por ejemplo, el cordero es más caro en otoño que en primavera. También puedes comprar en temporada, a menor precio, y congelar para consumir cuando suban los precios.

Al comprar pescado elige el criado en cautividad, en criaderos, más barato que el salvaje, la diferencia de precio puede ser notable y sus cualidades alimenticias y de sabor son prácticamente iguales. Y recuerda que para el máximo aprovechamiento de los productos frescos, es importante hacer un buen aprovechamiento de las “sobras”, reelaborarlas para preparar un nuevo plato.

El precio de los productos envasados (pasta, galletas, leche, arroz, legumbres, bebidas, latas…) varía mucho de unas marcas a otras, conviene estar atentos y comprobar las diferencias. Los productos de marca blanca suelen ser más baratos, aunque mejor compara precios entre supermercados.

Los envases en formato familiar suelen resultar más baratos, pero siempre que los vayas a consumir antes de que caduquen. Compara los precios por kilo o litro, no sólo por unidad, las etiquetas indicadoras de precio pueden resultar engañosas. En los productos envasados suelen ser más comunes las ofertas y promociones del tipo 2x1, la segunda unidad a mitad de precio… conviene aprovecharlas, pero comprueba antes si realmente sale más económico.

Los productos de droguería (para limpieza, aseo e higiene personal) también son imprescindibles y de consumo habitual. Pero no siempre son tan imprescindibles como la publicidad pretende hacernos creer, no siempre responden a necesidades reales (pañuelos de papel perfumados, lejías para color, bolsas de basura perfumadas…). Si quieres ahorrar piensa qué productos necesitas realmente. Cuando lo tengas claro, elige las marcas blancas cuyos productos son tan buenos, en la mayoría de los casos, como los de las marcas comerciales.

Resultan más económicos los productos multiusos o limpiahogar general que los productos específicos para funciones concretas. Así como los productos concentrados, siempre y cuando no olvides que debes usar menor cantidad. En droguería es habitual que los productos envasados en tamaños ligeramente más pequeños resulten bastante más caros, opta por los tamaños más grandes. Así como los productos que tienen menos embalajes. Tener en cuenta que no siempre es cierto que aplicar un producto después o antes de… mejorará el resultado, por ejemplo, aplicar un producto a las manchas antes del lavado.

¿Cómo ahorrar energía?

La energía, además de ser un recurso limitado, es cada vez más cara, y mayor el presupuesto que dedicamos a este apartado. Para ahorrar debemos cambiar nuestros hábitos de consumo, hacer un uso de la iluminación, los electrodomésticos y el resto de aparatos eléctricos o el coche, racional, evitando derroches innecesarios.

Electricidad. La subida de las tarifas eléctricas ha supuesto para la mayoría de los ciudadanos una subida de alrededor el 10%. Para reducir la factura una buena opción es contratar la Tarifa de Discriminación Horaria, siempre que puedas desviar buena parte de tu consumo eléctrico a las horas “valle” (de 22 h a 12 h y una hora más tarde en verano) y evitar las horas “punta” (resto de horas) para cocinar, poner lavadoras y/o lavadoras.

Muchos de los aparatos eléctricos que usamos a diario no los apagamos del todo cuando dejamos de usarlos. Cuando están en espera o stand by, consumen mucho menos que cuando están funcionando, pero su consumo no es desechable, alrededor de un 10 % del consumo del hogar. No olvides desenchufar los cargadores (del móvil, del portátil, del MP4…).

Ahorrar en la iluminación es posible con un uso racional y utilizando bombillas de bajo consumo. Son más caras que las incandescentes pero duran casi 7 veces más (10.000 horas frente a 1.500). Además reducirás el consumo eléctrico en iluminación si aprovechas al máximo la luz natural, apagas las luces cuando sales de la habitación, evitas luces superfluas y utilizas la potencia de la bombilla adecuada a la necesidad de luz de cada lugar.

Elegir los electrodomésticos con etiqueta energética de clase A se traduce en un importante ahorro de energía. Aunque su precio es algo más caro, a la larga salen más baratos porque reducen la factura de la luz. Pero además… Debes llenar por completo la lavadora y el lavavajillas antes de hacer un lavado. Al cocinar, en el horno o en el microondas utiliza los recipientes adecuados, y en la vitrocerámica, apágala un poco antes de acabar la cocción para aprovechar el calor residual. No metas alimentos calientes en el frigorífico ni el congelador.

Por último, usar el coche es una comodidad, pero se debe optar por el transporte público, la bicicleta o hacer desplazamientos cortos andando, siempre que sea posible. No obstante es posible ahorrar usando el automóvil siguiendo unas medidas básicas de conducción racional. Es básico tener el coche en buen estado (neumáticos, filtros, frenos…), pero además… Mantener los neumáticos con presión adecuada, el consumo de gasolina aumenta con una presión inferior. No apures las marchas. Evita arranques y frenazos bruscos. Respeta la velocidad máxima en autovías y autopistas.